viernes, 18 de noviembre de 2011

EL GRAN SUEÑO

Ayer soñé que caminaba
por verdes prados limpios.
Ayer soñé que caminaba
por verdes prados floridos.

Soñé, soñé..........

Que la gente se quería
que no existian las guerras
que no existia el egoismo.

Soñé un mundo perfecto
por un mundo de maravillas.

Soñé, soñé que soñaba......


JUDITH     ABARCA     ZABALIA .      9   años                 

C.P. SEIS  DE   DICIEMBRE   (Torrejón   de   ardoz)

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Pegasos, lindos pegasos,
caballitos de madera...
Yo conocí siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.
En el aire polvoriento
chispeaban las candelas,
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.
¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera!.

A pasar el trébole
 
  A lo alto y a lo bajo
Y a lo ligero
A lo alto y a lo bajo
Y a lo ligero
Al uso de mi tierra (bis)
Toco el pandero (bis).

A pasar el trébole (bis)
A pasar el trébole
La noche de San Juan.
A pasar el trébole (bis)
Al pasar el trébole
Los mis amores van.

Qué quieres que te traiga
Si voy a Madrid.
Qué quieres que te traiga
Si voy a Madrid.
No quiero que me traigas (bis)
Que me lleves sí (bis)

A pasar el trébole (bis)
A pasar el trébole
La noche de San Juan.
A pasar el trébole (bis)
Al pasar el trébole
Los mis amores van.
Había una vez una niña llamada Caperucita Roja, ya que su abuelita le regaló una caperuza roja. Un día, la mamá de Caperucita la mandó a casa de su abuelita, estaba enferma, para que le llevara en una cesta pan, chocolate, azúcar y dulces. Su mamá le dijo: "no te apartes del camino de siempre, ya que en el bosque hay lobos".

Caperucita iba cantando por el camino que su mamá le había dicho y , de repente, se encontró con el lobo y le dijo: "Caperucita, Caperucita, ¿dónde vas?". "A casa de mi abuelita a llevarle pan, chocolate, azúcar y dulces". "¡Vamos a hacer una carrera! Te dejaré a ti el camino más corto y yo el más largo para darte ventaja." Caperucita aceptó pero ella no sabía que el lobo la había engañado. El lobo llegó antes y se comió a la abuelita.

Cuando ésta llegó, llamó a la puerta: "¿Quién es?", dijo el lobo vestido de abuelita. "Soy yo", dijo Caperucita. "Pasa, pasa nietecita". "Abuelita, qué ojos más grandes tienes", dijo la niña extrañada. "Son para verte mejor". "Abuelita, abuelita, qué orejas tan grandes tienes". "Son para oírte mejor". "Y qué nariz tan grande tienes". "Es para olerte mejor". "Y qué boca tan grande tienes". "¡Es para comerte mejor!".

Caperucita empezó a correr por toda la habitación y el lobo tras ella. Pasaban por allí unos cazadores y al escuchar los gritos se acercaron con sus escopetas. Al ver al lobo le dispararon y sacaron a la abuelita de la barriga del lobo. Así que Caperucita después de este susto no volvió a desobedecer a su mamá. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
FIN